ESTE BLOG ESTÁ DESTINADO A AQUELLOS SEDUCTORES QUE QUIEREN MEJORAR SUS TÉCNICAS, Y AQUELLOS QUE DESDE HOY QUIEREN SER SEDUCTORES Y TOMAR DEL MUNDO TODO LO QUE PIDEN.
Viesta noticia y me pareció bastante curiosa por decirlo menos. La transcribo a continuación:
EFE. 25.06.2009 - 11.40 h
El polémico cantante Marilyn Manson, en plena crisis personal, decidió cortarse la cara y las manos por cada una de las 158 veces que llamó por teléfono a su ex pareja, según admitió el artista en una entrevista publicada por la revista Spin.
En extractos del texto Manson nunca revela el nombre de su pareja por entonces (diciembre de 2008), aunque tal y como explica el rotativo, al cantante se le relacionaba en esa época con la actriz Evan Rachel Wood (The Wrestler, 2008).
"Mi momento más bajo fue la pasada Navidad, porque no hablaba con nadie de mi familia (...). Lo pasé mal al estar solo, sentirme olvidado y traicionado por poner toda mi confianza en una persona, y cometer el error de que era la persona errónea", comentó el cantante, autor de himnos de rock como The Beautiful People.
Me da como una mezcla de risa y asombro semejante noticia. La música de Marilyn Manson me parece buena (sobre todo la de la década de los 90), y aparte de hacer comentarios de su excéntrica personalidad, me llama la atención su fragilidad emocional, dependencia y obsesión.
Cuando piensas en la clase de mujer que deseas encontrar o en la clase de relación que te gustaría cultivar ¿qué te imaginas?
Algunos ante esta pregunta me responden “quiero encontrar a alguien que me guste y que sea agradable”. A lo cual yo respondo “es decir que tu principal expectativa es encontrar a alguien que tenga cosas en común contigo y alguien a quien encuentres medianamente atractiva.” Me responden que mis palabras reflejan exactamente lo que ellos me han respondido.
La pregunta inicial es la reflexión que enmarca este post, deseo que te preguntes por tus expectativas con las mujeres, porque de acuerdo a tus expectativas encontrarás aquello que esperas y rechazarás aquello que no se ajusta a tu expectativa. Esa misma expectativa también es responsable de nivel de satisfacción o decepción que puedes enfrentar cuando lo que esperas se realiza.
Me he encontrado con tres clases de expectativas:
1. Creen que las mujeres son de desconfiar, así que esperan que les llegue lo menos peor, aprovechan lo que encuentran pero nunca se entregan totalmente puesto que desconfían naturalmente.
2. Están muy ilusionados, y esperan al amor de sus vidas, en medio de poemas de Benedetti, sueñan con esa mujer ideal y todos los días se preguntan “¿será que hoy me cruzaré en el camino con ella?”
3. Los moderadamente optimistas, esperan lo mejor con paciencia y con discernimiento, no están dispuestos a resignarse con lo primero que les aparece y les sigue la cuerda. Son selectivos.
Siempre he sido de los que piensa que aunque se debe esperar lo mejor tampoco se debe ser tan exigente al punto de no aceptar a nadie. Hay por ahí un montón de perfeccionistas que con cualquier pequeño detalle que les disguste ya se van decepcionando y descartando personas (lo más irónico del asunto es que uno con los años se encuentra a estas personas solas y lamentando haber dejado ir a esas personas). Por su parte, existen por ahí algunos que tienen una imagen deteriorada de la mujer (por eventos de su pasado, asuntos con su familia o con su propia madre) y terminan por jugar con las mujeres, pensando que igual no había mucho que esperar y que es mejor atacar antes de ser atacado. Otros en cambio, no se consideran dignos de una buena mujer, así que se van con lo primero que se les aparece terminando en relaciones conformistas y deprimentes.
En este blog se ha escrito sobre temas de conversación, estrategias para conocer a mujeres, y un montón de temas. Y aún me encuentro con lectores de muchos lugares que aunque han leído, salen, “sarguean”, salen con mujeres pero aún están solos. Sí, es cierto que conquistan a más mujeres, sí, también es cierto que ya no les tienen miedo, pero por alguna razón no han podido consolidar relaciones duraderas, constructivas, incluso aunque sus habilidades con las mujeres son sobresalientes en su vida personal pareciera que no encuentran el camino.
Al hablar con ellos encuentro que el tema está en las expectativas, es decir, en que su imaginación les da una imagen que no es adecuada, o es incongruente o simplemente no tienen una imagen y entonces les da lo mismo una cosa que otra.
Imagina que te gustan los carros, puedes desear un carro convertible BMW, pero quizá no tienes el dinero ni la forma de conseguirlo, o puedes desear un carro viejo y feo que no exige mucho y cuando llega resulta que te da más problemas que soluciones, mecánicamente no funciona, te falla y encuentras problemas para los repuestos. O te puede ser indiferente el carro y cuando puedes te compras lo primero que te encuentras, y luego al usarlo, caes en la cuenta de que si lo hubieras pensado mejor habrías podido aprovechar para comprar algo mejor. O también puedes decir, me da lo mismo ¿y entonces si el carro es una buseta, un tractor, una retroexcavadora? Probablemente no sea el carro para tus necesidades. O puedes pensar en un carro que se ajusta a tu presupuesto, que te gusta y que te presta una cantidad enorme de beneficios, era el carro que buscabas y que se adecua a lo que eres. Lo que sucede con esta metáfora quizá pueda reflejar lo que pasa con tu vida emocional.
Uno de los propósitos de estudiar la seducción es justamente que tengas las herramientas para conocer y establecer una relación con alguien que te guste demasiado, y que tengas el criterio para escoger la mejor persona posible ajustada a lo que tú eres, que se complementen, apoyen, admiren, etc, etc. En días pasados confrontaba a uno de mis clientes y le decía “hey, ¿por qué estás acá contándome todo eso, por qué tanto tiempoy dinero invertido en material de la seducción, por qué pagarme a mí para que te enseñe cosas acerca de cómo vencer el miedo a las mujeres y cómo acercarte a ellas? ¿No será una perdedera de tiempo y dinero?”
Este cliente me respondía algo que me impactó, me dijo lo siguiente: “estoy haciendo todo eso y estoy acá para aprender a quererme más.” Su respuesta me pareció genial, y pensé “sí, es que esto es por uno mismo, no por los demás, para entender quiénes somos verdaderamente y quiénes son los demás, nuestro lugar y propósito en el mundo, y en esta época.”
Es un hecho que también hacemos eso para, como dije antes, tener las herramientas para conocer y tener una relación con alguien que nos cautive a niveles profundos. Mi creencia es que invertimos tiempo y dinero y otros recursos para conocernos a nosotros mismos y poder apreciar cuando llegue esa persona que nos impresione de tal manera que tengamos “madera” para ir por ella y cautivarla también. No basta con saber qué es lo cautivador si antes no nos hemos hecho nosotros mismos cautivadores. No tendría ninguna gracia que esto fuera solamente para antojarnos y no para degustar.
Tengo que reconocer que cuando era más joven mi visión de las relaciones y de las mujeres era mucho más superficial. Con los años, la experiencia y este camino he encontrado que las cosas son mucho más sorprendentes y que esa desesperanza iniciar de pensar que “no había que esperar mucho” ha cambiado, conforme mi conocimiento de la naturaleza humana es mayor y me he encontrado con sorpresas y he recibido muchas cosas que no esperaba.
Cuando empecé este camino como todos empecé con los norteamericanos, en esa época no tenían libros, solo información en foros y correos. Era un idealista de esos románticos perdidos y una de las primeras cosas que “asesiné” en mí fue ese idealismo, romanticismo, ínfulas de poeta incomprendido medio resentido por la soledad. Y abracé la máxima de Mystery de que el propósito de la existencia es la “sobrevivencia y la replicación”, y me volví un pragmático, mientras avanzaba descubría que las cosas me iban muy bien pero que mi nivel de profundidad disminuía, que me estaba volviendo más superfluo, más vacío, como una carreta que va por un camino, que va vacía y suena, hace mucho ruido pero al final no dice nada.
Descubrí que en el camino me estaba perdiendo y estaba atrayendo justamente lo más limitado y vacío a mi vida. Con los años recuperé mi “espíritu”, la profundidad y descubrí que era mi principal herramienta de mi atractivo, eso junto con la “forma” que había aprendido me hizo aún más completo. Descubro hoy día eso mismo en los aprendices, es como si dijeran “voy a pagar el precio que sea necesario, incluso me haré más banal, más superficial si es necesario con tal.”
Deciden convertirse en la versión masculina de Paris Hilton o en la mezcla de Jamiroquai y Tommy Lee (es decir, Mystery).
Pues bien, eso es lo que yo llamo “negociar contra uno mismo”. Lo viví y sé que no es el camino, además por una razón de peso: si eres profundo jamás vas a dejar de serlo por más de que te disfraces de superficial, siempre tendrás esa voz que te dice “eso no es lo que eres, ¿por qué actúas?”
No está mal ser profundo, ni enamorarse, ni nada de esas cosas. Es más si logras estudiar estos temas sin dejar de ser lo que eres, ni de pensar en lo que piensas lograrás ser aún más atrayente, poderoso y cautivador.
Mi punto es, no solo debes aspirar a una mujer maravillosa, debes aspirar a sentir verdadera atracción, pasión y realización. Créeme, he visto a muchos que salen con mujeres objetiva y socialmente hermosas, bellas, atractivas, buenas, y les pregunto con mi agudeza de psicólogo lo siguiente “acá entre tú y yo, aparte del qué dirán, y de lo correcto, ¿estás feliz con esta mujer?”, me sorprendo cuando muchos me dicen que no, que se sienten bien porque son envidiados, pero que en lo profundo de su ser se encuentran profundamente insatisfechos, incluso frustrados, me confiesan que son más las cosas de las que presumen con esa mujer que las cosas que son reales.
Y yo me pregunto ¿por qué siguen con esas relaciones?
¿Por qué las ganas de vivir del qué dirán, de la apariencia, de la aprobación social y no mandar al demonio todo eso y simplemente darte la oportunidad de sentirte pleno y realizado?
Todo está en las expectativas, lo que esperas y deseas, quiénes son las personas más importantes en tu vida, ¿acaso los demás o tú mismo?
¿Cuál es la medida de tu valor? ¿Poco valor y te resignas con lo que encuentras y dices “al menos tengo algo”? ¿Mucho valor y te crees la última Coca Cola del desierto al que las mujeres deben pleitesía y sumisión? ¿O el valor justo donde esperas dar y también recibir?
Si yo pudiera definir el juego interno con pocas palabras sería “es la valoración de lo que eres, tienes y deseas.” Lo que eres no necesita de validación, no necesito verte y decirte tu nombre y lo que haces para que lo creas, lo eres independientemente de lo que yo, alguien o quien sea piense.
¿Y entonces por qué buscas demostrar, alardear, pavonearte para demostrar valor? A algunos se les nota demasiado el hambre de reconocimiento femenino, fantasean con mujeres que les dicen “Oh, eres atractivo”, “Oh, eres lo mejor”, “Oh, eres lo máximo”, y hacen todo para obtener esas aprobaciones femeninas. De hecho, mi gran hipótesis sobre los métodos anglosajones es que son “gritos de necesidad” a las mujeres, donde esperamos que nos vean.
¿Por qué no esperar que ellas sean las que vayan a ti y no tú a ellas? Es decir, no quiero que seas un arrogante, pero tampoco un limosnero, que se cree en super macho alfa porque se la pasa buscando mujeres todo el tiempo en fiestas, en lugar de finalmente “ser” un seductor y admirarte de cómo aunque no lo busques las propuestas te llegan, las miradas, las insinuaciones, las conversaciones.
Claro está, en el mundo social tendrás que tomar la iniciativa muchísimas veces, la idea es que cuando la tomes no seas malinterpretado y siempre muestres tu valor, tu estima y tu poder, y que las personas reconozcan eso sin que tengas que alardear o esforzarte demasiado, como los nuevos ricos, que siempre presumen con gustos ostentosos y ridículos.
La pregunta que deseo que trabajes es ¿Cuál es la mujer que deseas tener? ¿Por qué justamente ese tipo de mujer? ¿Cómo deseas ser? ¿Si viajaras en el tiempo a un lugar en cinco años cómo te gustaría verte y con quien?
Si respondes a eso, estoy seguro que podrás ver con un mayor ajuste tus expectativas con las relaciones, con las mujeres, con la vida y contigo mismo. Estoy convencido que detrás de esta gran apariencia de la seducción se esconden principios muy básicos, muy elementales, el hombre primitivo no se ponía a escribir modelos para seducir, ni nada por el estilo. Pero la vida social hoy se ha hecho más compleja, más aparente, más cohibida, con más reglas que hay que jugar. Por eso las cosas se les hacen tan difíciles a algunos. Pero si logras ver la esencia detrás de todo ello podrás acceder al centro emocional de las personas, sobre todo de las mujeres, podrás verlas con ojos diferentes a las miradas de los demás, y creo que eso es lo que una mujer de valor busca: una mirada masculina que incluso a ella la sorprenda, alguien que vea en ella algo más de lo que a simple vista aparece, algo en lo cual ella crea, un proyecto en el cual quiera involucrarse.
El camino del seductor es el de comprender la naturaleza humana y poder mostrarla desnuda, los demás se identificarán con ella y se cautivarán porque al verte ellos mismos se reconocerán, te tendrán por su confidente, tendrás derecho a su intimidad, estarás en su presente y en su futuro.
Hoy voy a escribir un post en la que encontrarás una nueva perspectiva acerca de la zona de los mejores amigos. Una que quizá te interese y te muestre posibilidades.
Continuó recibiendo docenas de mails que me preguntan qué hacer con una mujer con la cual ya están en la zona de los mejores amigos para convertirla en algo más, en una relación o que los vea con interés romántico y no solamente como “amiguitos”.
Recuerdo tres canciones que demuestran la frustración de este estado:
“Amiga mía, princesa de un cuento infinito
Amiga mía tan solo prentendo que cuentes conmigo,
Amiga mía a ver si uno de estos días
Por fin aprendo a hablar sin tener que dar tantos rodeos”
Alejandro Sanz, en “Amiga Mía”.
“Amiga mía yo le siento celos hasta al propio viento,
Lo mío es un amor voraz que crece como el fuego,
Si antes de nacer te he estado amando,
Y ahora tengo que morir de sed.
Qué locura fue enamorarme de ti”
Eddie Santiago en “Qué locura fue enamorarme de ti”.
“Hay algo que te quiero decir y no me animo,
Yo se que puede ser el miedo a que me digas que no.
Pero hay algo en tu forma de mirar que me lo dice todo sin hablar.
Hay algo que te quiero decir y no me animo”
Alejandro Lerner, en “Hay algo que te quiero decir”
Líricas dedicadas a la cruda realidad de los amores imposibles con las mejores amigas. Canciones con las que más de uno ha llorado de impotencia un viernes en la noche mientras ella está de “rumba” con el tipo que tiene más opciones que tú, con que esa noche besará, con el que esa madrugada hará el amor.
Sí con ese. Mientras tú estás escuchando Amiga mía de Alejandro Sanz una y otra vez en tu portátil mientras ves las fotos de ella en tu último cumpleaños.
La respuesta a la pregunta de si es posible que ella sea tu novia va a ser la misma una y otra vez: en general no es posible convertir a una mujer que es tu amiga en una relación sentimental.
No es posible para un perdedor, perdido en pensamientos romanticoides y escribiendo poemitas calenturientos.
Si no has logrado generar una atracción entre ti y esa mujer no hay NADA que puedas hacer. Nada de líneas o confesarle tu inmenso y oculto amor para que ella cambie de parecer.
Si miras las películas en ellas si es posible que un hombre termine en una relación con su mejor amiga, y generalmente la situación es esta: la chica más ardiente del barrio y que tiene un novio que resulta que es el mariscal de campo del equipo de la secundaria, termina por fijarse en el tipo común y corriente porque él le hace caer en cuenta que su novio la ve como un objeto y la utiliza, y ella termina rendida a los pies de este tipo que no destaca sino por su torpeza y buenas intenciones.
Eso pasa en el 0.0001% de los casos. De hecho es la fantasía más frecuente de los hombres, que la mujer más atractiva termine diciéndole “ohh, eres lo mejor que me ha pasado en mi vida, te amo, quiero estar contigo esta noche en tu habitación para hacer lo que me pidas.”
Patrañas!
Es un hecho que cuando conoces a una mujer ella te pone en una de dos categorías: Sí o No. Las razones pueden ser bien diversas, sus gustos pueden ser exóticos, incluso puedes estar en la categoría del Sí, pero si lo ignoras, pronto pasarás a la categoría del “No, los amigos son sagrados”. La atracción es del todo o nada, un poco de atracción ya es atracción y te puede llevar con el tiempo a una relación. Pero si no hay nada es como tratar de echar a andar un carro que no tiene gasolina. Sí, puedes empujarlo y andará, pero terminarás cansándote y tu esfuerzo será inútil, el carro nunca podrá andar sin tu ayuda, y esa mujer nunca podrá sentir una atracción que proceda de sus propios sentimientos más allá de la presión que tú hagas.
He visto muchas relaciones que incluso duran tiempo basadas en la presión de una de las partes, donde la otra persona está en una prisión donde no se siente capaz de huir para no hacer daño. Muchos proceden a construir relaciones afectivas basadas en este sutil principio de manipulación: te hago sentir lo mejor posible para que te sientas muy culpable por no quererme y más aún por abandonarme, nadie te tratará como yo, así que sigamos así, relájate, te trataré como una reina.
Esas relaciones terminan fracturándose tarde que temprano, culpa no es igual a atracción jamás.
Hay marcas que tu jamás comprarías así estuvieran en descuento y promoción, simplemente no lo harías.
¿Existen casos en los cuales una mujer que ha sido amiga se convierte en relación?
Bueno, pues sí. Las situaciones son generalmente estas:
1. La mujer decide asentarse con un hombre con el cual ella no se sentía atraída, quizá cansada de buscar al hombre indicado ella dispone de lo que está a su alcance.
2. Una mujer con baja autoestima que teme la soledad y toma lo que puede.
3. Sabe que el hombre está enamorado de ella y que hará todo lo que sea por complacerla, decide jugar el juego y dejarse consentir.
Estos escenarios se destacan por su alta probabilidad de fracaso. Uno no quisiera ser el plato que alguien se come simplemente por no morir de hambre, uno quiere ser el banquete que las personas se pelean por comer.
¿Hay relaciones de amistad donde ambos han estado enamorados mutuamente? La respuesta es afirmativa. De hecho, muchos amigos mantienen su amistad porque ninguno de los dos se atreve a romper el hielo. He conocido infinidad de casos donde la atracción en mutua pero no tienen ni idea. Es una posibilidad con la que tú puedes contar, aunque como en una apuesta las probabilidades son de un 50-50, sería importante que usaras la calibración para saber cómo está su estado de atracción por ti.
Sin embargo, aunque ella sienta atracción por ti ella necesita romper ciertas creencias que le dicen “es mejorno perder un amigo, quizá si somos novios llegará el momento en que terminemos y me quedaré sin él PARA SIEMPRE”.
¿Qué hacer en este caso? Siempre he dicho y repetiré hasta el cansancio: No debes declarar el amor, NUNCA, bajo ninguna circunstancia, siempre deberás actuar. No quiero extenderme en ello, ya he hablado en otros post sobre esta tendencia enferma a las declaraciones amorosas. La herramienta que deseo compartir contigo es una que he titulado “fabrica un malentendido”.
Esta técnica te permitirá sobrevivir cualquiera sea el resultado, y más aún permitirá que sea ella la que tome la iniciativa. Lo que deberás hacer es suscitar una situación fuera de lo cotidiano, donde estés con tu amiga en una atmósfera donde cualquier cosa puede pasar (una fiesta, un asado, viendo una película con ella, tomando vino caliente en su casa o en la tuya). Principio clave: no creas que vas a cambiar el juego en los mismos escenarios en que suelen desarrollar su amistad en la vida cotidiana, ejemplo, si es tu amiga de universidad o clases, no pienses que en la cafetería o en un trabajo en grupo van a pasar cosas. Tienes que romper el patrón.
Asumo que tienes tu personalidad seductora activada, que tienes confianza en ti mismo y todo el juego interno del caso, lo que procederás a hacer es ser manifiestamente coqueto con tu amiga, es decir, acercarte más de la cuenta, realizar algo de kino o contacto físico, hacerle miradas penetrantes, hacer todo lo que harías con una mujer que hasta ahora conoces, es decir, seducirla, creando calor y frío, es decir, cuando esté en el punto más alto la dejas, cuando se esté enfriando la retomas, apuntes de humor, todo lo clásico. La idea es que por su cabeza pase el siguiente pensamiento “ohh, vaya… jamás había visto a mi amigo de esa manera ¿será que son ideas mías o de repente me está coqueteando?”.
Con esa idea perturbadora ya habrás creado lo que yo denomino un “malentendido en su mente”, una “confusión emocional.”
La realidad es que todos los días los amigos se enredan entre sí, “confunden” los roles y terminan involucrándose, las relaciones hombres y mujeres son más complejas de lo que parece y como dice la canción “love is in the air”. Para mal o para bien, para felicidad o arrepentimiento los amigos se encuentran y pasan los límites de su estatus de amistad.
Por eso dije claramente al principio: no es posible volver una amiga en relación sentimental para perdedores que siguen con las mismas estrategias. Hay que cambiar el juego y si lo cambias y haces lo que debes conseguirás cambios. La idea es generar en ella una nueva percepción de ti, como cuando ves un partido de futbol donde tu equipo favorito va perdiendo, seguirá perdiendo si continua aplicando la misma estrategia, pero empezará a ganar y a remontar el marcador si cambia su juego. En el deporte y en la vida las relaciones pueden mutarse, las categorías pueden cambiarse, en lugar de ver limitaciones te invito a romper las reglas, la forma en que percibes las cosas, desafiar la realidad.
Ahora bien, si resulta que has sido un perdedor, que hasta ahora entras al camino y empiezas a cambiar, no te enfoques en cambiar para conseguir a esa amiga tuya en una relación. De hecho, haz todo lo contrario, aléjate de ella mientras realizas tu cambio y cambias tu chip. Cuando las mujeres ven un cambio paulatino en un hombre terminan por no notarlo del todo. Si ves a tus padres envejecer o a tus sobrinos crecer no te darás cuenta de los pequeños cambios, sino que los notarás cuando son abruptos y grandes, por ejemplo cuando vuelves a ver a tu sobrino después de 5 años y ya está más grande, ha cambiado. No te propongo que pongas una distancia de años, simplemente de unas cuantas semanas, mientras te reconfiguras, te rediseñas, cambias tu juego, y con esa distancia ella será capaz de verte y decirte “te noto diferente, no se… hay algo intenso en tu mirada”. Si es tu amiga, no dudes que te lo dirá.
Actúa como si fueras naturalmente coqueto, no como si le estuvieras coqueteando a ella, eso le permitirá a ella pensar que no es la única y por ende buscar preferencia de parte tuya. Haciendo esto estás dando los pasos necesarios para cambiar el juego a tu favor.
Como te digo la personalidad seductora no es algo que sea usa y se apaga cuando no lo necesitas, es un estado constante, si logras desarrollarlo crearás ese “malentendido”, donde ella se confrontará con lo que verdaderamente siente por ti. Los sentimientos y las emociones son cambiantes. La vida me ha enseñado que muchas parejas se conocieron, convivieron por años como colegas y amigos, sin que hubiera un sentimiento fuerte de algo más y en algún punto algo paso y ¡Pum! empezó una relación, que incluso puede llegar a matrimonios y familias.
No hay nada escrito. Y eso es lo que quiero que pienses. Eso estimulará tu creatividad. La clave es: romper el patrón. Siempre.
Ya lo decían los estrategias de la guerra: “divide y reinarás”. Pon una idea perturbadora en su mente y verás como las cosas cambian. Estamos acostumbrados a pensar que las mujeres tienen el juego clarísimo y que somos nosotros los lentos.
Pues NO.
No rotundo. Muy frecuentemente encuentro mujeres tan enredadas como nosotros (o quizás más), y se acercan y me preguntan las mismas cosas que me dicen ustedes. Entonces si tienes en tu mente que ellas también se confunden, malinterpretan mensajes, no están tan seguras, se equivocan tú puedas saber que tienes ventaja.
Cuando afines tu percepción incluso serás capaz de sentir el “malentendido”, y allí empezarás a actuar. Procederás según expliqué arriba, la aislarás en un contexto diferente, rompiendo el patrón y como quien se acerca a una mujer que no es su amiga puedes ir a un beso.
Nota mental para ti: Quítate de la cabeza que es tu amiga, cambia esa etiqueta por la siguiente: es una mujer de la cual tengo un conocimiento privilegiado, un conocimiento de ventaja (conocimiento que procede de tu amistad con ella y que es lo que te servirá para no comenzar de la nada como en los demás casos), por lo demás mírala como una mujer. Eso hará que actives lo que has aprendido y cambies el juego. Saber es poder diría Francis Bacon.
Día a día veo que es posible, que pasa, y que hace a personas felices. ¿Sobre los arrepentimientos? De eso hablaremos luego. Ya me cansé de teclear.
Continuando con la línea del post anterior, voy a seguir trabajando en lo relacionado con la disciplina, en términos de cuerpo, mente y espíritu.
Respecto al equilibrio corporal, había hablado acerca del cuidado del cuerpo, de horarios de sueño y cambios de alimentación. Ahora voy a hablar sobre el ejercicio. Algunos me escriben quejándose de su aspecto físico y diciéndome que las mujeres los valoran alos hombres por los músculos y por su contextura, y que a raíz de eso se sienten frustrados y que necesitan ejercitarsecomo condenados a trabajos forzados levantando pesas y eso.
Está bien que te ejercites y que busques mejorar tu estado y forma física, sin embargo es necesario revisar las motivaciones que te llevan a buscar ese objetivo. Los músculos atraen a las mujeres pero el nivel profundo de atracción viene de lo que tu cuerpo representa. Hacer ejercicio representa para las mujeres que tienes disciplina, autoestima, perseverancia y fuerza. ¿Cuál es el problema con los obesos? Que son asociados con dejadez, pereza, vicio, exceso, falta de fuerza de voluntad, etc. Alguna vez había hablado de equivalencias complejas, los músculos no son simplemente porque se ven bien, sino porque dicen mucho de la disciplina de la persona. ¿No tienes muchos músculos y tampoco te gusta ejercitarte? Pues entonces refleja en otros aspectos los valores de disciplina, autoestima, perseverancia y fuerza.
La verdad es que hacer ejercicio no es divertido al comienzo, pero luego de unos meses trabajando empiezas a disfrutar de las rutinas, incluso tu cuerpo se vuelve adicto al ejercicio y cuando pasan días en que no trabajas no te sientes igual anímicamente. Una vez que una disciplina como el ejercicio se ha implantado y empiezas a disfrutarla empiezas a generar nueva energía la cual está disponible para ti a lo largo del día. Esta energía extra te hará sentir mejor y te permitirá tener una mejor sensación contigo mismo y con los otros.
La clave cuando estás trabajando en un gimnasio son tus motivaciones y tus metas, no sería correcto ir al gimnasio buscando parecerte a algún modelo o estrella de televisión, tener ese tipo de meta sólo conducirá a tener frustración y decepción. Recuerdo un programa de televisión de hace un tiempo en MTV donde operaban a adolescentes y adultos para que se parecieran a sus artistas, había uno que se operó la cara para parecerse a su ídolo, que era Ricky Martin, los resultados fueron lamentables, pues es imposible que a base de cirugías una persona se parezca a otra.
Cuando tienes la meta de parecerte a otro, o de hacer un cambio muy físico muy grande siempre estarás viendo lo lejos que estás de tu meta, diciéndote “aún no lo logro…”, no celebrarás cada pequeño progreso ni te disfrutarás de ejercitarte por el sólo placer y gusto de ejercitarte. El sentido de realizarte al mejorarte a ti mismo descansa en que eres capaz de celebrar pequeños triunfos, e incluso alcanzar tus metas casi sin darte cuenta, no es la meta sino el proceso en sí mismo lo que trae consigo el crecimiento. He visto a muchas personas consagrarse a sus metas, sin disfrutar el camino, y cuando logran sus metas se preguntan decepcionados “¿Y esto era todo? ¿Y ahora qué?” Esto mismo se aplica para construir confianza en sí mismo: enfocarse mucho en las metas y presionarte demasiado no es conveniente a corto y largo plazo. Pensar en lo mucho que aún falta puede hacerte abandonar pronto el camino.
Otro error frecuente es compararse con otros, en vez de fijarse en el propio avance se fijan en cuán lejos están los otros o en cuánto les rinde avanzar. Y acá va otra historia personal, cuando empecé este camino tenía un par de amigos con los cuales hablaba y con los cuales trabajábamos durísimo, yo en aquel momento era el más atrasado de los dos, especialmente había uno bastante avanzado y que emprendió un camino rápido y con muchos resultados. El hacía las veces de maestro, enseñándonos avances y nosotros a duras penas le seguíamos el ritmo. De repente, este amigo se relajó y empezó a tener fallas gravísimas de estrategia y juego interno, mientras tanto yo y mi otro amigo avanzábamos de forma constante y perseverante, hasta que lo alcanzamos y lo superamos, finalmente mis dos amigos abandonaron el camino y solo yo seguí. El camino es largo y a veces depara muchas sorpresas. He vuelto a ver este mismo comportamiento en comunidades nacientes, donde los más avanzados casi que humillan a los menos avanzados, o les presumen o los hacen quedar en vergüenza… pues bien, muchos abandonan lastimosamente por eso, espero que mi historia anime a los que se sienten quedados.
Uno tiene que aceptar que hay personas mejores que uno, así como hay personas peores que uno, puede haber personas con más liderazgo, con más atractivo, con más confianza, con más sentido del humor. Sí. ¿Y qué? Una de las cosas con las que uno tiene que lidiar para crecer es con la competencia, y aceptar que uno no se las puede ni se las va a ganar todas, eso quita un peso de encima y te permite ganar incluso más confianza y quitarte la ansiedad y la presión de tener que estar demostrando cosas en todo momento y a todo el mundo. Hay que vivir el presente con pasión, y disfrutar incluso del proceso de estar aprendiendo y ser aprendiz.
Hablando acerca de la mente, hubo una época en que estaba preso de pensamientos negativos, que me decían que no valía nada, que era poco más que una basura, que era inapropiado, inadaptado, que nadie me iba a querer, bueno, ideas negativas por montones, que todos en algún momento tenemos, hasta que aprendí que UNO NO ES SUS PENSAMIENTOS. Descubrí que mi error era identificarme con los pensamientos que tenía, si pensaba que era inadecuado, creía que efectivamente era inadecuado. Aprendí a combatir pensamientos negativos con pensamientos positivos donde me decía cosas favorables, y también aprendí a dejar de escuchar mis pensamientos, o simplemente, como en la película Una mente brillante, saber que están ahí y que ahí estarán esos fantasmas, esas voces pero simplemente ignorarlas como NO REALES.
Lo que le recomiendo a mis estudiantes es que observen y registren por escrito sus pensamientos y voces internas más frecuentes, generalmente cuando vuelven y me cuentan sus hallazgos es sorprendente ver cómo coinciden en dos cosas:
1. La mente se guía y se fundamenta por principios de temor y miedo y por ende no es de fiar en muchas de sus apreciaciones.
2. Las voces y pensamientos se dan de forma automática, es como si alguien estuviera hablándote en tu mente. Las voces son espontáneas.
La mayoría de pensamientos tienen mensajes neuróticos, depresivos, poco saludables, cuando escuchamos atentamente estos pensamientos los pensamientos se vuelven realidad y afectan nuestra idea de yo, nuestra autoimagen, nuestra confianza, incluso empiezan a afectar a otras personas, por ejemplo, cuando se dan los celos y la desconfianza hacia la pareja, o cuando te previenes de acercarte a una mujer o de responder a sus indicadores de interés.
¿Cuáles son los sentimientos que se generan? Pues bien, son culpa, vergüenza, rabia, vergüenza y todos ellos te alejan de tener estados de seguridad y confianza. Muchas veces cuando tu interacción con una mujer es exitosa, tu mente llega para bloquearte, te genera ansiedad, o te genera ideas de miedo que te dicen “ohh, no debo equivocarme”, al pensar así es mucho más fácil que cometas errores. Te llegan pensamientos del estilo de “Oh, Dios mío, no se rió de mi apunte, estoy perdiendo atracción, estoy perdido”. Los pensamientos igual se generan estés haciendo las cosas bien o estés haciendo las cosas mal.
Las emociones responden a tus creencias. La forma en que afrontas los eventos, de forma calmada o de forma ansiosa depende de cuánta atención le prestas a tus pensamientos que tu mente produce. Entre más escuches a tu mente más nervios y ansiedad tendrás. La clave está en aprender a aislar a las emociones de los pensamientos.
A algunos les gusta el alcohol y tomar en exceso porque eso les permite escaparse del estado de pensamiento. En este estado sus mentes no les producen pensamientos negativos y pueden relacionarse con mujeres. Me he llevado más de una sorpresa al descubrir que muchos de los seductores son alcohólicos, que son incapaces de actuar si no tienen unos buenos tragos en la cabeza.
Uno de los libros, ya he hablado de él, que me ha ayudado a vencer mis pensamientos e ideas siniestras y reemplazarlos con pensamientos creativos, positivos, de liderazgo ha sido “El poder del ahora” de Echkart Tolle. Una de las ideas más poderosas de este libro es que el principal obstáculo de la confianza es el odio infringido a sí mismo creado a través de pensamientos. Es importante ignorar estos pensamientos y también generar nuevos pensamientos positivos y liberadores, que se basen en la realidad pero sin exagerar, por ejemplo, si alguien dice “Todas las mujeres me desean y soy atractivo para todas ellas” le diré que es un pensamiento exagerado alejado de cualquier realidad posible.
El problema con las afirmaciones es que la mente constantemente tratará de convencerte de lo contrario. Se tratará de decir algo positivo y la mente argumentará con algo negativo. Los diálogos interiores muchas veces tienen la forma de:
Yo: Soy asombros
Mente: No lo eres.
Yo: Esa mujer me adora
Mente: Esa mujer te desprecia, te engaña, se burla de ti, se aprovecha de ti. Jamás la conseguirás.
Yo: Soy un ganador
Mente: Eres un perdedor.
Particularmente hay dos afirmaciones que me gustan mucho, dicen así:
“Soy suficiente”
“Me acepto y me quiero de la manera en que soy”
Decir que uno es suficiente implica que uno es completo en la forma en que se es. La idea con llegar a ser la mejor versión de uno mismo no implica en sentirse insatisfecho y odiar lo que uno es en el presente. Nuevamente volvemos al disfrutar el camino de búsqueda de ser esa mejor versión.
Es natural sentirnos suficientes, pero por vivencias de la vida, por otros, o por lo que sea aprendemos a vivir en la inseguridad, en la frustración. Comienza a hacerte consciente de las veces en que te sientes inseguro, necesitado o frustrado y repite las dos afirmaciones que te acabo de dar.
Con esto en mente estoy seguro que el nivel de confianza empezará a cambiar.
Lamento la demora en volver a escribir. Este ha sido un semestre de trabajo bastante duro y realmente es poco el tiempo que me queda para escribir. He tenido que replantear mis horarios con el fin de no tener que descuidar nada. Algunos proyectos están un poco retrasados, espero dar abasto con todo y sobre todo espero la paciencia de ustedes, apreciados lectores. Estoy seguro que pronto lograré ponerme al día con todo lo que me hace falta.
Este blog cada vez se encamina más hacia el juego interno y menos hacia las fórmulas, quizá existen estrategias que sigo planteando y plantearé en la forma en que hombres y mujeres se relacionan, y en cómo poder entender la mente femenina, o cómo responder a las jugadas más frecuentes y evitar trampas. Mi filosofía actual es que con un sólido juego interno no hace falta mucho, un sólido juego interno te garantizará ser un motor de atracción, las mujeres irán a ti, no hará falta empezar a buscar y buscar como si estuvieras mendigando o pidiendo trabajo. Simplemente te sentarás en un estado de control, de relajamiento, de libertad y de seguridad y confianza, y el mundo, las demás personas lo notarán y querrán eso de ti. Por eso, aunque algunos me escriben diciéndome que necesitan formulitas, eso ya poco lo encontrarán, porque la evolución personal de este blog y la mía propia me están enseñando que de poco valen, y que lo más importante es crear “estados” que te permitan ser creativo, ingenioso, meterte en la piel de aquello que quieras mostrar, por ejemplo, si deseas mostrarte como una persona divertida, o si quieres mostrarte como alguien intelectual, o como alguien apasionado por la música, o como alguien revolucionario, lo que sea lo puedes hacer generando estados. Es como ser un actor, ser diverso.
En días pasados estaba hablando con un estudiante de seducción, y entre las cosas que aprendíamos era a mostrar diferentes facetas de uno mismo, y constantemente ir creando “personajes” que vayan enriqueciendo la personalidad que reflejas y manifiestas. Qué gran cosa es cuando una mujer te dice “wow, vaya, no sabía que te gustaba/hacías eso… eres una caja de sorpresas”. Cuando oigo esto algo dentro de mí dice “¡Sí! ¡Lo logré!” Crear sorpresa, es lo mejor que puedes tener para generar atracción. Muchas mujeres tienden a aburrirse, incluso si están al lado de lo que se puede llamar machos alfa u hombres dominantes, pues son planos, aburridos, la novedad se pasa fácilmente y por eso he visto a muchas mujeres dejar a machos alfa por hombres beta pero que son mucho más interesantes, dinámicos, diversos.
Lo que quiero que aprendas es que en la seducción no todo es como parece: de repente ves a una mujer rodeada de un hombre atractivo y te encuentras a ti mismo diciéndote “vaya, esa mujer debe estar muy bien con ese tipo, no tengo opción”, pero quizá lo que sucede es que ella está aburrida porque ese mismo tipo es plano, no representa para ella ningún reto intelectual, sólo es el accesorio para mostrar (sí… a los hombres también nos usan como accesorios con los cuales las mujeres quieren mostrar poder, belleza, dinero, etc). Hace mucho tiempo aprendí, y ojala pronto tú lo aprendas, a no dejarme llevar por las apariencias, por las emociones del momento, he visto muchas parejas felices en las fiestas, pero al llegar a la casa todo es un infierno. Mujeres que no hacen sino soñar con una vida normal, con un hombre normal, que sea un reto para ellas, que les de paz, que les de felicidad.
Hay un libro muy bueno que no me canso de recomendar, se llama “El arte de la seducción” de Robert Greene, no es un maestro de la seducción al estilo anglosajón, es un filósofo e historiador que ha investigado los arquetipos o claves de la seducción y del poder, y en esa obra hace un recorrido por todos los prototipos de seducción. Leyéndolo uno se encuentra con muchas sorpresas, con principios psicológicos que desafían las más populares teorías de Mystery y otros expertos. Al leerlo y complementarlo con mis vivencias personales encuentro que no necesariamente tienes que llegar a ser un cierto tipo de hombre para lograr seducir, lo que realmente necesitas es descubrir tus puntos fuertes, ser consciente de tu personalidad, de tus rasgos y elevarlos.
Ahora bien, hubo muchos momentos en mi vida en los cuales no tuve confianza en mí mismo. Mirando hacia atrás encuentro periodos en mi pasado donde tenía muchas dudas, tenía muchos miedos, sentía que no iba a ninguna parte, me sentía imperfecto, me sentía poco atractivo, me sentía desadaptado, constantemente estaba triste, pesimista, frustrado. Era la verdad, creo que transité por ese estado por cerca de 10 años de mi vida.
¿Puedes imaginarlo? Una década entera con pensamientos negativos, quejándome de lo que era, frustrado, sin poder relacionarme con las personas como un igual, sino como alguien inferior, alguien que merecía muy poco. Era difícil convivir conmigo mismo, mucho más con los demás. Recuerdo un periodo en el que incluso me la pasaba vestido de negro, sin mirar a los ojos a las personas. Muchas cosas pasaron, muchas derrotas, hasta que simplemente me cansé de perder, me cansé de ser un mediocre, me cansé de hablar en voz baja, me cansé de avergonzarme de mí mismo y empecé este camino, que no ha sido fácil pero ha sido muchísimo más satisfactorio, ha sido renacer de las cenizas, ha sido ver la vida en colores, no en blanco y negro, con alegría, disfrutando el sólo hecho de respirar, de ver el firmamento, de caminar, de disfrutar de la compañía de los demás. Ha sido un camino hacia la realización personal, no ha sido un camino simplemente hacia la realización afectiva y emocional, ha sido un camino que recorre todas las dimensiones de la vida.
Recuerdo que cuandobuscaba ayuda en otros y les preguntaba cómo tener más confianza en mí mismo me decían “recuerda que eres especial”. Bueno, no era fácil sentirte especial cuando no te quieres ni un poco, o acaso era especial en el sentido de ser un fenómeno, o de ser una “rareza”. Bueno, esa idea de ser “especial” no ayudaba mucho. A veces sentía que el problema no era sólo mío, quizá estaba preso en una generación que no se quería mucho a sí misma, y como un ciego no puede guiar a otro ciego desistí del consejo de los demás, y me dediqué a leer y a modelar a ciertas personas que para mí eran exitosas. Recuerdo a un amigo mío que se llamaba José Ricardo, era un tipo casado, con un excelente puesto en mi universidad, con una disciplina y enfoque a prueba de todo, siempre que me veía tan perdido me invitaba a que le ayudara en cosas de la universidad.
Recuerdo que muchas veces lo evité y me frustraba mucho no poder darle la talla en lo que pedía que hiciera, y recuerdo que era porque pensaba que no sería capaz de cumplir (otro síntoma de la falta de amor y confianza que me tenía), así que antes de dar oportunidad a que me rechazaran pues abandonaba esas tareas. Esta persona sin embargo seguía insistiendo, y cada vez que me lo encontraba empezaba de cero conmigo y me contaba sus historias inspiradoras de sus logros. Lo interesante es que algunos años atrás yo lo había conocido cuando no tenía un peso y no tenía nada, pero tenía la disciplina y el enfoque que lo llevó hasta el triunfo.
Este amigo mío me contaba sus sueños, y cómo había alcanzado sus logros, y viéndolo en acción confirmé que su constancia y disciplina era lo que hacían la diferencia. Recuerdo que en aquel entonces me recomendó un libro sobre liderazgo, los “siete hábitos de la gente altamente efectiva” de Steven Covey. Cuando pude lo compré y me lo devoré y empezó mi cambio.
Cuando un proceso se dispara es como una bala saliendo de un revolver: simplemente sigue su camino hasta lograr su propósito. Yo pensaba que lo que me faltaba era cambiar de ropa, o cambiar de cara o de cuerpo para lograr sentirme mejor conmigo mismo y para atraer más, y no, lo que necesitaba era enfoque, mejorar mi capacidad de concentración, mi disciplina, mi visión frente a la vida, reconocer mis bendiciones y dones y ponerlos a trabajar, en vez de quejarme por mis aparentes desgracias, limitaciones y carencias.
Todo es cuestión de percepción: hay ricos que son miserables, hay miserables que son enormemente ricos. Decidí ir por el camino de sentirme rico. ¿Cómo pasa eso? Bueno, la psicología lo llama tener un insight, los religiosos lo llaman tener una epifanía. Es que tu pensamiento cambia, evoluciona, crece. Es como si en un punto dijeras “Oh, ya lo descubrí”, a unos les llega en un momento, a otros temprano en la vida, a otros más tarde. Hoy día veo a muchos de mis alumnos que no llegan a los 20 años y muestran una sed insaciable por mejorar y digo “vaya, a estos les irá de maravilla, si yo hubiera tenido esa misma sed a los 20 años”. Si eres de los que descubre esto tarde, quizá como yo, piensa que tú pones tu ritmo y que al final eres el responsable de tu propia carrera al éxito y lo importante es comenzarla, de nada vale quejarse por haberla empezado tarde. La vida es una sola, para qué gastarla en quejas.
Las primeras en darse cuenta del cambio fueron las mujeres, con su sensibilidad y su atención natural al detalle descubrieron un cambio interno que se veía desde el exterior, recuerdo que cambié mi ropa, no más negro a menos que fuera muy elegante, más colores, más tenis, más libertad. Llegó la literatura de la seducción y descubrí cómo funcionaba la mente femenina y cuán equivocado estaba en mi forma de ver las relaciones, la seducción y a mí frente al sexo opuesto, empezó mi camino hacia el balance emocional, mucho ensayo, mucho error, luego éxitos, luego como un nuevo rico los excesos y la vanidad, luego tropiezos que te enseñan a escoger mejor, a pensar con más sabiduría, y se sigue aprendiendo y se sigue este camino ya con otros retos y desafíos.
Si aún no te animas a caminar, empieza ahora! Y no pensando en tener mujeres, piensa en tener éxito y cree que llegarán las personas que necesitas, y que necesitas saber cuáles te convienen y cuáles no. Muchos lectores me escriben en verdaderos estados de angustia por algún rechazo, alguna mujer que parece no prestarles atención. A algunos les respondo que viajen al futuro y vean su vida en cinco años, que seguramente verán que esa preocupación no es nada, que el objetivo no debe ser una mujer en particular, llámese Laura, Megan, Lola, Panchita, o como sea, el objetivo debe formularse así “deseo lograr un balance emocional y afectivo que me haga sentir pleno.” Te sorprenderías si te dijera que para muchos es mejor pasar un buen tiempo solos antes de meterse en una relación. ¿La razón? Aún no tienen los recursos para transitar por una relación de pareja con éxito, manejando elementos como la ansiedad, la paciencia, el liderazgo, incluso el desprendimiento de saber que si algo no sirve es mejor dejarlo ir.
La confianza en uno mismo es un no es un simple elemento, es un completo sistema. Cuando las personas empiezan a tener éxitos se vuelven impacientes, quieren uno detrás de otro, y quieren más y más y más. Uno escucha en la publicidad que le ofrecen a uno cosas como “haz ESTO y tendrás resultados”, pues bien uno hace ESO y no tiene los resultados esperados, no hay un solo camino, o una sola píldora, o un solo programa de ejercicios para lograr lo que deseas, es necesario tomar cosas de muchas partes.
Es necesario saber que el crecimiento es un sistema. Lo que he aprendido y descubierto es que el crecimiento se da en tres aspectos:
1. Cuerpo
2. Mente
3. Espíritu
Si trabajas sólo uno, por ejemplo, solo el cuerpo serás un perdedor bien disfrazado, si trabajas sólo la mente serás un perdedor sabio, y si solo trabajas tu espíritu serás un perdedor idealista.
Necesitas trabajar tu cuerpo, tratarlo bien, dejar hábitos que te quiten energía, hacer más ejercicio, comer mejor, tomar más agua, en la medida en que lo trates mejor así cambiarán tus emociones. Algunos de mis clientes llaman mi atención por el notable descuido físico que tienen, y no me refiero a su ropa, sino a que se han descuidado físicamente, no caminan bien, no se ven saludables, parecen enfermos, lo primero que hago es hacerles ver que no se ven de la forma en que deberían verse, empezamos diseñando un plan para fortalecer su cuerpo, para exigirlo, y para moldearlo, para desintoxicarlo, para aceptarlo en el caso de que exista algún tipo de limitación o defecto visible.
Recuerdo que cuando empecé a practicar, trasnochaba casi todas las noches, y noté los efectos físicos de esa actividad, me enfermé,a veces simplemente me sentía sin energía, a veces respondía estupideces, como si mi cerebro estuviera en reposo. Aprendí que no siempre más es mejor y me dediqué a darle equilibrio a eso, salía menos pero buscaba ser más efectivo, aprendí que dormir bien me restauraba y me hacía saludable, al igual que despertar temprano ayudaba a mi enfoque y concentración. No tiene ninguna gracia acostarse a las 4 am y levantarse a las 11 am, descubrí que levantarme tarde me quitaba energía y bajaba mi estado de ánimo. Me di cuenta que las ideas negativas aumentaban cuando estaba cansado y cuando no estaba durmiendo bien.
Seguiré trabajando los elementos restantes el próximo jueves, necesitamos saber cómo equilibrar mente y espíritu, y más aún, cómo generar disciplina. Si me ganara 1 dólar por cada aprendiz que tiene el disco duro de su computador lleno de ebooks de seducción y que no los lee me haría rico…
Por los comentarios al post anterior veo que es necesario seguir trabajando en los estados mentales para sobreponernos al fracaso y empezar a caminar la ruta del éxito.
Mientras escribo sobre ello, les quiero dejar con una de mis herramientas personales para sobreponerme a esos días malos que a veces tenemos, o para darme ánimo cuando siento que me falta, para enfrentarme a momentos muy importantes y sentirme poderoso. Mi experiencia me muestra que hay que acudir a todas las herramientas para evocar estados de triunfo, y yo recurro a música y a videos, uno de los videos que para mí es importante es este, también del mundo del tennis, y es la despedida en el USA OPEN de Andre Agassi, y me impacta la ovación del público y mi mente vuela y me siento como Agassi, y una enorme sensación de tranquilidad, gratitud, abundancia de recursos y certeza de éxito viene a mi mente cada vez que lo veo.
Hoy lo quiero compartir y espero que pueda ser una herramienta en tu proceso de establecer estados mentales fuertes. Si deseas déjalo cargando y si estás haciendo otra cosa simplemente escucha, sentirás cómo empiezas a sentir como si una multitud te estuviera aclamando a tí. Si estás a solas simplemente sube todo el volumen de tus parlantes y déjate llevar.
En el día de hoy quiero hablar de qué es lo que sucede en la mente de un aspirante a la seducción cuando empieza a enfrentar sus primeras victorias, pero más aún cuando empieza a enfrentarse a fracasos en el terreno, en su relación con las mujeres.
La verdad sea dicha muchos aspirantes abandonan su camino y deciden seguir por donde andaban, deciden dejar de leer y dejar de educarse para llegar a ser la mejor versión de ellos mismos. El punto es: la seducción no es solamente la capacidad de encontrar a una mujer que te guste y establecer una relación con ella. Va mucho más allá y de eso he hablado extensamente en este blog.
Hoy voy a hablar de la actitud o estado mental (mind frame) que las personas tienen ante el fracaso. Quizá te puedas identificar con alguna o con otra, y mi tarea en este escrito es guiarte hacia la mejor manera de entender aquellos momentos donde nuestros resultados no se corresponden con las expectativas.
En el juego de la seducción es importante ganar, pero lo más importante de todo es tener un estado mental sólido para enfrentar las derrotas y los fracasos y para entender que en todo en la vida se gana pero también se pierde.
Me encanta el tenis, y uno de los momentos más dramáticos de este año fue ver a Roger Federer llorar tras una serie de derrotas que tuvo su punto máximo en el Abierto de Australia. Un campeón que lo ha conseguido todo se echa a llorar frustrado por su fracaso.
El fracaso es un hecho inevitable. Pero es evitable echarte a morir por un fracaso. Te invito a que antes de seguir leyendo veas este video:
Para hablar de estados mentales necesito recurrir a un término que usamos en psicología de la motivación: es el concepto de atribución. Es decir ¿qué explicación nos damos a nosotros mismos cuando enfrentamos eventos negativos, hechos inesperados o cuando las cosas importantes no se dan. Es la respuesta que da nuestra mente a hechos como ¿por qué fracasé? O ¿por qué me han rechazado?
Lo que deberíamos buscar cada vez que enfrentamos un fracaso es adaptarnos, asumir un aprendizaje importante que nos lleve a dejar de cometer los mismos errores y en otra oportunidad acercarnos con mayor certeza a un desempeño exitoso.
La teoría de la atribución, que en adelante me servirá de eje para este escrito nos describe tres dimensiones como las responsables de articular las explicaciones que nos damos a nosotros mismos:
1. Explicaciones de lugar: Son aquellas en las cuales intentamos encontrar de dónde procede la responsabilidad directa por lo que nos sucedió. Pueden ser de dos clases:
*Lugar Interno: Asumo mi responsabilidad y creo que un fracaso se dio porque no hice el esfuerzo necesario, o no tuve la disciplina, el empeño o el conocimiento para enfrentarme a una situación. *Lugar externo: La responsabilidad está en los otros, en el mundo, en las divinidades, en la suerte y el azar, en las mujeres, en los padres, en el país en el que vivo, en el presidente de la república.
Evidentemente puedes estar frente a un escenario donde has hecho todo lo que estaba a tu alcance, has estudiado, has realizado una excelente estrategia de acercamiento, pero no obstante fallas, justamente esa mujer específica que te gusta te rechaza y se aleja de ti. Esta situación puede ser interpretada de diversas maneras, puedes culpabilizarte de tu fracaso, sentirte poca cosa, decir que aunque haces lo posible seguirás siendo un perdedor, o puedes asumir que en ocasiones las personas pueden rechazarnos sin que tengamos culpa en ello, que por razones de su vida o circunstancias particulares justo en ese momento no desean una relación o no la desean con nosotros. La vida es así y existen cosas que no están en nuestras manos.
O puede suceder que el error está en ti, no jugaste las cartas como debías, o quizá dejaste que el tiempo pasara y no aseguraste las cosas, quizá cometiste algún error. Puede ser tu responsabilidad pero no por ello deberías dejar el juego, o desarrollar creencias negativas y sobre todo no deberías sentir culpa por esa clase de desenlaces.
En el otro extremo está enfrentar a las personas pensando que la culpa de todo la tienen otros, por ejemplo, echando la culpa a las mujeres, al mundo, a las injusticias de la vida, a las divinidades, a la superficialidad del mundo.
2. Estabilidad: Son aquellas explicaciones en las que le ponemos una duración a la situación adversa, o al fracaso.
*Perdurables: cuando consideramos que una condición es algo definitivo o extenso en el tiempo. Por ejemplo alguien cree que “es feo y por ello no puede tener a ninguna mujer”, o alguien cree que “se quedó solo y solitario para siempre.”
*Temporales: Cuando alguien cree que un fracaso es sólo una condición pasajera, y que así como hoy no fueron bien las cosas mañana o próximamente las cosas van a cambiar y se va a obtener lo que se desea.
3. Control: Son las explicaciones que dan razón sobre la cantidad de control que tenemos sobre las situaciones, el grado de influencia en las personas y en las circunstancias. Se dividen en dos tipos:
*Controlable: Son aquellas circunstancias que están bajo nuestro dominio. Aunque no existe la situación ideal con un 100% de control, si existen condiciones donde tú puedes elegir y escoger y puedes determinar un curso de acción. Por ejemplo: eres responsable de tus palabras, de tus acciones, de tu estrategia de aproximación, también puedes controlarte a ti mismo, por ejemplo no mostrando necesidad, intensidad. También puedes cultivarte y mejorar ciertos aspectos, como conversación, humor, carácter, valor, etc.
*Incontrolable: Aquellas cosas que no están bajo nuestro control, que se salen de nuestras manos y entre ellas la más importante es la libertad de las otras personas. Es decir, no puedes controlar ni los pensamientos ni la libertad que otros tienen para no escogerte y rechazarte. Por lo cual hay momentos en este camino de la seducción donde lo más saludable es “dejar fluir”. De nada vale invertir un esfuerzo sobre humano en condiciones que están más allá de nosotros.
A partir de estos elementos existen unos errores importantes de atribución que conducen a la mayoría de juicios equivocados que he encontrado en este camino:
1. Error de atribución fundamental: Es la tendencia de atribuir factores de lugar interno para explicar los resultados de otra persona. Por ejemplo, si una mujer te llega tarde a una cita, o la incumple lo primero que deberías hacer es presumir la buena fe. A veces muchos hombres tienden a descalificar y a decir “es que es una incumplida”, “es que es una manipuladora”, “es que es una estúpida”. Al decir ello estamos haciendo juicios de valor donde pensamos que lo que hace obedece a factores internos, cuando muchas veces suceden cosas a nivel externo e incontrolable que provocan ciertas situaciones. Por ejemplo, ella pudo llegar tarde porque se le presentó una congestión de tráfico, se enfermó, atropelló a su propio perro con la llanta de su carro, etc. Es muy importante que mantengas un estado mental claro y objetivo con el fin de que no pierdas el juicio y te equivoques o que pierdas tu tranquilidad pensando que ella se burló de ti.
¿Y si se burla de ti? ¿Acaso tienes control sobre eso? La verdad es que por más que lo intentes las personas pueden pensar de ti lo que se les dé la gana. Así que simplemente relájate y enfócate en continuar tu camino y dejar pasar a este tipo de personas. No caigas en echarte culpas y en mortificarte.
También atribuimos lugares internos a elementos positivos, no necesariamente negativos. Por ejemplo, vemos a una mujer sonriente y que siempre se dirige a nosotros de forma cariñosa, e incluso bastante sensual, y pensamos que es porque ella es súper querida, es una linda persona, es maravillosa, cuando en verdad es solamente una postura que está acostumbrada a tomar porque así ella siente que es “una princesita”, pero la verdad es que es una mujer superficial, que no siente nada por nadie y que busca utilizar a los hombres con sus encantos.
2. Error actor observador: Obedece a la tendencia de explicar los propios resultados con lugares internos (por ejemplo, si tienes éxito decir que es porque eres demasiado inteligente, carismático, líder, macho alfa, interesante, amo y rey del universo, semidios), y explicar los resultados de otros por causas externas (es que nació con suerte, es que ascendió por privilegios, es que siempre lo consintieron, es que es muy atractivo, es que posee dinero, es que es famoso, etc). A lo que conduce este error es que no eres justo en atribuir a los demás el éxito que tienen por sus méritos y esfuerzo propio, los desacreditas cuando tienen éxito. Eso sucede mucho en este terreno de la seducción, existen muchos celos y mucha envidia, y cuando alguien hace algo que vale la pena y que tiene mérito las personas proceden a desacreditarlo, a ponerlo en tela de juicio.
Esto sucede mucho también cuando a algunos seductores les encanta fijarse en las mujeres ajenas, que ya tienen novio o incluso esposo. Proceden a emprender una campaña de deslegitimación de sus rivales, hasta el punto en que lo que están proyectando es mala energía que al final no les permite un estado mental de equilibrio y flujo. Yo tengo un principio, por más “malo” e “inútil” (fíjate en que está entre comillas) que sean los rivales algo deben tener para estar acompañados. La visión del seductor es humilde y realista. Nunca alentaré a aquellos que se fijan en mujeres con novio, pero en el terreno de la competencia por una mujer sin novio no hay que menospreciar a los rivales. Si te fijas en los deportes sucede frecuentemente esto con resultados desastrosos, de repente ese rival tiene cosas que enseñarnos y por arrogancia resultamos recibiendo unas lecciones que nos enseñan humildad.
3. Prejuicio autocomplaciente: Con este error las personas atribuyen sus éxitos a causas internas (inteligencia, esfuerzo, actitudes, carisma, etc), y el fracaso a causas externas (los otros, las mujeres, el mundo, el blog de Naxos, el libro de Ross Jeffries, mi suerte, Zeus, Osiris). Lo cual impide que tomes los aprendizajes necesarios para mejorar y para cambiar las cosas que no te están dando resultado, y procedes por echarle la culpa a los otros de tus fracasos.
4. Prejuicio de auto castigo: Es el caso contrario al prejuicio autocomplaciente. Procedemos a atribuir los éxitos a factores externos (es que tuve suerte, es que me ayudaron, en que las cosas se me dieron) y los fracasos los atribuimos a factores internos (es que soy un mediocre, un perdedor, una mujer jamás se podría fijar en mí por mi narizota, es que me estoy quedando calvo, es que soy un asco, es que nunca debí haber nacido, etc)
De lo anterior se siguen lo que en psicología de la motivación y en teoría de la atribución se denomina “Creencias de control personal”, que se definen como el grado en que un individuo cree que provoca su propio destino o los resultados en su vida. Existen creencias intensas y fuertes, en las cuales creemos que podemos controlar hasta cierto punto, que tenemos un papel por desempeñar, que nuestra iniciativa determina los resultados, es el punto que defiendo en este blog y es que uno debe responsabilizarse de lo que hace y tomar la iniciativa y pensar que si se escoge la estrategia y las circunstancias son favorables uno puede conseguir resultados.
También existen las creencias débiles y frágiles, en las cuales las personas pierden la esperanza de su destino, y creen que por más que se esfuercen no conseguirán resultados, que no importa el empeño, incluso inteligencia, creen que el mundo es un lugar hostil, donde ellos sufren las consecuencias y todas las injusticias como en una especie de maldición o karma.
Lo mencionado conduce a dos estilos generales, que son por todos conocidos pero que explicaré de acuerdo a la teoría de la atribución:
1. Estilo optimista: Los fracasos y lo inexplicable es de causa externa e interna, hay circunstancias adversas pero también hay responsabilidad personal, los fracasos son una condición inestable, que pueden cambiarse por éxitos y que existen cosas bajo su control, que pueden cambiar el curso de su suerte por ellos mismos. Estas creencias son poderosas por cuanto protegen el auto concepto, permiten una buena autoestima y crean un sólido estado mental aúnbajo condiciones adversas. Ese es el estado mental de los líderes, de los deportistas de alto rendimiento, de las personas exitosas. No viven al vaivén de éxitos y fracasos sino enfocados en resultados, si las cosas no se dan siguen adelante, implementando nuevas estrategias, aprendiendo y afinando.
2. Estilo pesimista: Los fracasos proceden por causa externa, donde todos y el mundo conspiran en mi contra, y por causa interna donde existe la creencia de inutilidad, de imperfección, de desastre, de “soy un fracaso, no sirvo ni para muerto porque me como las flores”. Así mismo el fracaso es una condición permanente y estable que no cambiará, a menos que mueray vuelva a reencarnar, o a menos que algo muy extraordinario suceda. El mundo es un lugar incontrolable donde lo único que resta es la resignación y la aceptación de que las cosas nunca se dieron y nunca se darán. Hay creencias de no estar en la época y país adecuado, tienden a pensar que todo tiempo pasado fue mejor, que la suerte es algo que no a todos se les da y que la mala suerte es algo muy común.
Este post ya va muy largo y mi intención es cuestionar tus creencias, revisar hasta qué punto estás desarrollando estados mentales sólidos, fuertes y de liderazgo y triunfo, hasta qué punto deseas seguir aunque a veces las cosas no resulten como lo esperas. A veces el camino está nublado, tiene piedras, o no sabes para dónde vas. Lo único que puedo decirte es que aunque experimentes confusión, frustración, incluso rabia ÉSTE ES EL CAMINO, pronto verás la luz y pronto los resultados se darán uno tras otro.
Hoy voy a hablar sobre los temas pendientes del post anterior. Vamos a seguir profundizando en las metáforas hipnóticas. Y te aviso que este post va a ser un poco técnico, pero mi intención con esta serie es que puedas acceder a las últimas tecnologías de conversación, y no simplemente decirte temas para hablar (que es lo quehacen muchos). Para conversar bien, como los grandes, y no simplemente como tus amigos más entretenidos, hay que tener técnica, y es casi un arte que con dedicación te colocará en un nivel por encima de la mayoría.
Siempre he creído que si uno se exige y se presiona a fondo los resultados se dan muy pronto. Bueno, esa es mi creencia. Y lo que se deriva de mi creencia es que cuando llegas a cierto nivel y te elevas YA tienes la posibilidad de exigir. Cuando no tienes el nivel ya no hay qué exigir, simplemente tienes que esperar a que los otros te consideren.
Así es la vida. Entre más te prepares, y más cosas enriquezcan tu personalidad más cosas llegarán a ti y tú tendrás la capacidad de escoger.
Volviendo al punto voy a hablarte de algunos elementos importantes. Que en toda conversación persuasiva se presentan, pero que es necesario que tomes conciencia de ellos para que los actives y generes los importantes cambios en tu interlocutor.
1. Búsqueda Transderivacional: Hace referencia al proceso de la PNL en la cual mientras escuchamos símbolos les damos significado con nuestro propio banco de datos cerebral, nuestra biblioteca interna de referencias. Es otras palabras, buscamos en nuestro interior cuando otro nos habla de algo, y ¿qué buscamos? Elementos en los cuales podemos traducir sus palabras en nuestras palabras. La experiencia sólo existe como una representación mental interna.
¿Qué implica eso? Que para que el lenguaje funcione tiene que despertar y evocar sensaciones muy fuertes en nosotros, o suscitar imágenes interesantes, imágenes en las cuales deseemos habitar, y quedarnos con ellas. Esto es lo que un buen comunicador hace, crear en su interlocutor estados deseados en su mente (estados de placer, compañía, ilusión, alegría, confianza, curiosidad, creatividad, pasión, deseo, etc), si lo logras las personas van a volverse adictas a estas imágenes que sólo tu les puedes generar. Imagina que eres un pintor, y que el lienzo es el cerebro de tus interlocutores, así que la pregunta es ¿Qué imágenes deseas pintar en ese lienzo? Cada vez que hablas eso es justamente lo que haces.
¿Cuál es el problema entonces? Que la mayoría de personas que habla y conversa no genera esta clase de imágenes. El lienzo está casi en blanco, o con imágenes que no generan que el interlocutor se sienta apasionado por experimentar. Son conversaciones donde las personas responden con monosílabos, con desinterés, o manteniendo sus propias imágenes, entreteniéndose a sí mismo sin tomarte en cuenta en tus esfuerzos por charlar.
Esas imágenes que generamos son personales, y están basadas en nuestra historia de vida y experiencia personal. Por eso las frases de entrada no aplican a todas las mujeres, porque la frase que para una puede ser positiva para otra puede ser desagradable. Imagina que te pones a hablar, por ejemplo, de carros, y para una mujer ese tema es genial, porque incluso sabe de mecánica y se siente orgullosa de haber acompañado a su padre a lavar el carro cuando ella era muy pequeña, y recuerda los cálidos domingos en la mañana, y cuando su padre la levantaba e iban a desayunar y luego a lavar el carro y jugaban con el agua, y se divertían montones. Es un lugar maravilloso para visitar en la mente de ella.
¿Pero qué pasaría si en lugar de ser un lugar maravilloso es un lugar terrible? Entonces ella recuerda cuando perdió a su padre en un accidente de tránsito. Iban viajando y un coche errático en el carril contrario invadió el carril donde ellos iban. Ella iba atrás, y recuerda un impacto seco, y el retorcerse del metal, y recuerda un montón de varillas incrustadas en las piernas y en el pecho de su padre quien ese día murió, justo al frente de ellas, jadeando para capturar el poco aire que sus pulmones heridos dejaban escapar. Ella casi no sobrevive, pero lo logro, y ese recuerdo jamás se le ha borrado de su mente.
¿Ves? Te acabo de llevar por dos estados de ánimo, totalmente diferentes con el solo poder de las palabras. De una sola palabra y la historia que tiene detrás. Uno y otro lugar puede servir para seguir construyendo una conversación, en ambos vas a tener emociones fuertes, y de alguna manera lo que busca la conversación efectiva es generar emociones fuertes. Si consigues que tu interlocutor te cuente ese banco de datos internos de su experiencia interna (es decir, su historia) has logrado confianza y vas por buen camino. ¿Quién dijo que toda conversación tiene que ser alegre y llena de risas? Yo estoy seguro que conectamos muchísimo cuando compartimos las historias tristes de nuestras vidas, cuando esa persona te abre su herida.
Se crea intimidad tanto con historias alegres como con historias difíciles.
Cuando escuchamos una historia o una metáfora, nuestro cerebro y nuestro sistema nervioso hacen unas conexiones para ajustar la metáfora al modelo del mundo particular y específico de esas personas.
2. Desplazamiento de índices referenciales: Trabajar con historias, con narrativa, con metáforas implica el uso del simbolismo. El símbolo se refiere a algún objeto, situación o personaje que se convierte en un pivote que impulsa ciertas respuestas. Muchas metáforas comienzan con una frase que dice “una vez conocí a una persona que…” ¿Cuál es el símbolo acá? La palabra “persona”, porque lleva a que tu interlocutor se imagine cómo es y reconstruya a partir de esa imagen que tiene a la persona de la que le hablas y que nunca ha visto en su vida. Esa es la virtud de la vaguedad conversacional, que cuando usamos a personas indeterminadas en nuestras historias o relatos. Al llenar la historia de esta vaguedad estamos haciendo que la historia “hable” que le “hable a esa persona concreta” en sus propias imágenes.
Es decir, nuevamente, ella adapta el significado a sus imágenes mentales y se sumerge más rápidamente en la historia que le contamos. Y no solamente podemos hacer cambios de índice referenciales con personas, ¿recuerdas las historias de Disney donde los animales tienen rasgos humanos? Pues bien, puedes contar una historia de un valiente león, que viste algún día en Discovery Channel y que no obstante sus dificultades iniciales para vivir, logró imponerse y convertirse en un líder de su manada (te señalas sutilmente) y cómo las dificultades son la mejor forma de forjarse un buen carácter. Es sólo un ejemplo. O te puedo contar como Bruce Lee comenzó a entrenar y se convirtió el una leyenda después de que en su colegio le dieran una paliza. ¿Cuántos comenzamos en esto porque nos dieron una paliza al autoestima, o tuvimos un rechazo o muchos rechazos o nos hirieron o nos engañaron? Pues bien, mira cómo es posible de esas cosas sacar la motivación para ser una leyenda, un ejemplo, una motivación para ayudar a muchos, para ser la mejor versión de nosotros mismos.
3. Isomorfismo: El componente básico que le da poder a la metáfora para transmitir significado es que la metáfora tiene una estructura similar a la de la vida de las personas. Esta similitud es lo que se denomina Isomorfismo, y hace alusión a una similitud en estructura, es decir, los personajes, los eventos, las emociones, los dramas de la historia están relacionados y corresponden de forma similar a nuestras vidas, es justamente eso lo que hace que la historia sea significativa para nosotros.
¿Cuál es la idea de todo esto? Que adquieras la disciplina y la creatividad para escribir tus propias metáforas, para escribir tus propias historias donde transmitas las características con las cuales deseas ser asociado, o para generar cambios, para luchar contra el miedo de las personas, contra sus propios bloqueos, para crear nuevas alternativas en sus mentes.
Por ejemplo, te encuentras una mujer que simplemente ya no cree en el amor, y te dice que está cansada de intentarlo una y otra vez. Una serie de historias metafóricas, cuya estructura esté elaborada para acentuar el poder de creer de nuevo, de tomar la iniciativa, de tomar riesgos, y puedes contar una historia como la que te pongo a continuación, donde verás muchas de lapiezas que hemos elaborado en este post:
“a una amiga mía (sujeto indeterminado) le sucedió algo muy parecido (puedes contar más detalles de qué lepasó tratando de encontrar los patrones parecidos entre la historia que cuentas y la realidad del dolor de la persona con quien hablas), y entonces, justo en el momento en que se cansó (1), en que dijo ya no más (2), en que perdió la esperanza (3) (con estas tres frases acompasas la experiencia que ella siente) entonces llega esta persona (cambio de tiempo, estabas hablando en pasado y ahora hablas en presente, porque te refieres a ti pero en la historia hablas de la persona que le llegó a tu amiga, esa ambigüedad es genial para transmitir tu mensaje), casi de la nada y empezó una nueva historia (guías al estado deseado, que es comenzar una nueva historia contigo), es como cuando tú recibes una grata sorpresa (cambio de índice referencial con alusión directa a ella), de un lugar de dónde no la esperabas, puede ser en la calle, en tu universidad o en donde sea (ese en donde sea deja lugar a que la mente de ella escoja el lugar si aún no la has dicho), porque a veces nos puede pasar que aunque no esperemos nada las cosas igual nos van a llegar. ¿Acaso alguna vez has recibido una inmensa sorpresa? Pues bien, estoy seguro que nada es coincidencia y aunque sintamos miedo, tristeza o lo que sea (nuevamente acompasas) es el momento de pensarlo nuevamente y esperar en lo inesperado. Y yo me pregunto ¿cuánta curiosidad puedes sentir? ¿Cuánta certeza puedes lograr? (Este es un cierre clásico de PNL que busca sacar estos estados de curiosidad y certeza (o la palabra que sea, esperanza, placer, alegría, etc)”
Última anotación: entre más dejes al inconsciente completar la información más efectiva será la metáfora. Es decir, entre más inespecífico seas mejor. Se detallado (para que tu historia sea vívida para la imaginación y las emociones) pero también deja cosas sin completar. Eso lo veremos después con algo llamado “metáforas encadenadas”.
Elabora tus propias metáforas y verás como te conviertes en todo un narrador de historias, en un excelente comunicador y en una persona capaz de influír y generar cambios profundos.
Es Álvaro Bonilla (1978) Maestro De La Seducción-
Psicólogo de la Pontificia Universidad Javeriana- Filósofo de la Pontificia Universidad Javeriana- Licensed MasterPractitioner PNL avalado por Richard Bandler, Life Coach, Candidato a Master en Psicología del Consumidor de la Universidad Konrad Lorentz